Una derrota que duele el doble.

26 Mayo 2024



Volvimos a perder de visitantes, esta vez frente a Deportivo Morón, con el agravante que esta vez se trató de un clásico, uno de esos partidos que los hinchas queremos ganar siempre. Pero no se dio, aunque Chicago lo intentó, con lo que tiene, con lo que puede, y así y todo nos volvimos con las manos vacías como las demás veces que jugamos de visitantes, salvo algún que otro empate. Es preocupante lo de Chicago en ese sentido, ya que jugó 8 partidos en esa condición, perdió la mayoría de los partidos y solamente concretó un gol. Es pobre, muy pobre para un equipo que aspira a estar entre los primeros de su zona. Si no fuera por la gran producción que tenemos cuando jugamos de local, hoy estaríamos por el fondo de la tabla.
Distribuyó bien le pelota el verdinegro, siempre quiso tener la iniciativa y llegar con posibilidades de concretar. Se encontró con un Morón limitado pero muy férreo, que luchó cada pelota como si fuera la última, aunque Chicago siempre estuvo más cerca.
El primer tiempo muy cerrado, de mucho estudio por parte de los dos equipos. Así las cosas, Chicago llegó más de una vez con peligro cierto de gol, especialmente casi al final de la primera etapa cuando le anularon un gol por offside. Después de esa jugada se armó una gran trifulca por un golpe aplicado por un jugador de Morón a uno de los nuestros que no fue percibido por el árbitro.
La segunda etapa mostró a un Chicago un poco más adelantado yendo a buscar el partido, pero se perdieron varios goles por diversos motivos. La más clara la tuvo Maggi, quien solo frente al arquero no pudo concretar.
De ahí en más se vio un ida y vuelta interesante, con un Chicago decidido a ir a buscar el partido y un Morón que cuando podía lastimaba de contra.
Hasta que llegó ese minuto fatal en el que después de un córner a favor del verdinegro, la contra de Morón no si hizo esperar y, con una defensa de Chicago descompensada, Gónzalez termina definiendo luego de un par de toques, jugada en la que los jugadores locales tuvieron tiempo como para disponer de la pelota, sin una marcación férrea por parte de los defensores de Chicago.
A partir de ahí hasta el final del partido, Chicago siguió buscando llegar al gol pero sin claridad y condicionado por el resultado, que terminó 1 a 0 a favor del local, provocando una nueva frustración para el equipo dirigió por Montenegro en calidad de visitante.
Hubieron jugadas muy dudosas que tal vez merecían otra interpretación por parte del árbitro, pero ya está, ahora hay que pensar en Temperley y en tratar de ganar de local para olvidarnos de lo que sucedió en el clásico. No va a ser fácil, ya que Perazzo plante bien los partidos y seguramente querrá sacar un buen resultado en Mataderos.
A dar vuelta la pagina y a llenar la cancha como siempre que jugamos de local. Entre todos vamos a aportar para que Chicago llegue lo más alto posible en este campeonato.
También podés ver el video: